El baile del viento

En medio de una crisis energética global una diminuta isla del atlántico plantea una alternativa, un reto tecnológico que puede demostrar que las energías renovables son una solución energética viable para millones de personas que viven en zonas aisladas de todo el mundo. La unión del agua y el viento mediante una central hidroeólica, convertirá esta isla en la única región del planeta prácticamente autosuficiente. Hoy, más que nunca, el mundo observa con atención los progresos de la pequeña gran isla de El Hierro.

La menor y menos poblada de las siete islas canarias vive paciente, tranquila, a un ritmo distinto al resto. Una isla que avanza lenta pero segura, como su gente. Los herreños son de otra pasta. El océano y el viento son parte importante de sus vidas y eso es algo que los isleños saben bien. Es por eso por lo que crearon una reserva marina, para proteger aquello que les define, aquello que les da forma, aquello que les da vida. Pero no todo ha sido fácil, pues no son pocos los que han caído en la lucha diaria con el mar, una pelea de siglos contra el gigante azul que ha llevado a la isla a ganarse su respeto. El pueblo bimbache, como se conocía a los antiguos pobladores de la isla, ha aprendido a cuidar un mar que hoy ofrece un espectáculo natural único mientras les abastece de agua dulce. La relación de este pueblo con el viento no es menos especial. Quien ha vivido en las islas sabe bien que el viento en Canarias tiene nombre propio. Alisios, siroco, calima… Sea como sea siempre sopla, impidiendo disfrutar del silencio, proponiendo su propia música, preparándonos para el baile. Los herreños no han querido dejar pasar la oportunidad de domar a este viejo compañero, violento a veces, pero comprensivo con aquellos que lo han sabido guiar hacia la luz de cada casa.

Se da en la isla del meridiano una curiosa cultura de baile y música que confluye cada cuatro años en un espectáculo que aúna tradición y fiesta. Los distintos pueblos se unen a través del baile en un festejo que se lleva a cabo desde hace siglos. Hoy se habla de otro baile, más moderno, más tecnológico. Una danza que a finales de 2011 llenará la isla de energía eléctrica, tal y como el baile de la tradición ha llenado el espíritu de este pueblo. Son muchos los herreños que durante cuatro años esperan ansiosos a que lleguen sus tradicionales fiestas. Pero algunos llevan mucho más tiempo esperando y comienzan a vislumbrar el futuro baile que cada vez está más cerca.

Comienza a atardecer en la isla. El viento sopla con fuerza agitando los molinos. Empieza el baile. El movimiento de las aspas produce energía eléctrica y ésta se propaga por la red. Pero el viento no quiere bailar solo y genera más electricidad de la que los herreños pueden consumir. En ese momento, la energía sobrante impulsa el agua de mar hacia un embalse situado en un viejo cráter. También domaron la tierra. Después del ascenso, el agua, algo más de 1.500 metros cúbicos, se mantiene tranquila y en calma hasta que el viento se aburre y se detiene. Es su turno. El hombre da la señal y el agua continua el baile bajando con furia desde 700 metros de altura y atravesando una turbina hidráulica a la que hará girar generando de nuevo energía. Concluido el vertiginoso descenso, el agua volverá a calmarse en un embalse inferior, esperando un nuevo impulso del viento, un nuevo baile.

La armonía entre viento y agua proporcionará a la isla una fuente de energía eléctrica estable. Pero el viento y el agua son libres, algo que los viejos de la isla saben bien. Aquilino Torres, pescador durante más de 30 años, nos recuerda que “el viento y el mar no se pueden controlar”. El viento es caprichoso y no siempre estará dispuesto a bailar con el agua. Aún así, su naturaleza juguetona no lo mantendrá alejado de la isla mucho tiempo, y los herreños apenas tendrán que recurrir a los viejos motores diesel de la central térmica, que reducirá su actividad a una quinta parte de la actual, haciendo posible el sueño de una isla limpia.

Este sueño no es reciente. Hace más de 25 años que desde un pequeño despacho de Energías Alternativas de la empresa Unelco-Endesa se planteó un proyecto que muchos ignoraron y que la mayoría consideró disparatado. Tomás Padrón, presidente del Cabildo de El Hierro, no fue uno de ellos. Tomó el proyecto como propio y lideró un grupo humano al que se han ido sumando cada vez más herreños. “Al principio había mucho escepticismo, pero poco a poco se han ido incorporando y hoy el pueblo se siente muy orgulloso de lo que está sucediendo en la isla”. Padrón reconoce que los inicios fueron duros y que el proyecto “ha tenido un vía crucis bastante largo”, pero cree que “ha merecido la pena”. Su batalla representa la lucha de una isla menor que intentaba mostrar un proyecto ante administraciones regionales y estatales que “en sus inicios no le dieron ningún valor”. Pero “pese a las veces que nos dieron la espalda, seguimos adelante”. Alfonso Beltrán, director del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), justifica en cierta medida la demora, afirmando que “es la tecnología actual la que permite que estos proyectos sean una realidad”.

El primer impulso político dado al proyecto se produjo en el año 2000, en el que la Comisaria Europea de Energía, la ya fallecida Loyola de Palacio, decidió ofrecer financiación para la redacción del proyecto. A partir de ese momento fue tomando forma y ganando adeptos entre distintas instituciones hasta convertirse en uno de los proyectos tecnológicos más relevantes de la historia de Canarias. Así lo cree el ministro de industria, Miguel Sebastián, quien asegura que este proyecto “es fundamental no sólo para la isla de El Hierro, sino para toda  España”. Alfonso Beltrán va un paso más allá y no duda en calificar el proyecto como “un ejemplo mundial, una realidad económicamente viable y competitiva para todas las regiones aisladas del planeta”.

Sin duda, Tomás Padrón ha tenido una relación especial con este proyecto y no son pocos los que le recuerdan que se irá sin inaugurar la central, pues después de muchos años de gobierno no se presentará a la reelección. Padrón afirma que eso no le preocupa y que ese día estará “como un herreño más” sintiéndose “satisfecho por el lugar que está ocupando la isla en el mundo”. No le falta razón, ya que cada vez son más los herreños que se dan cuenta del impacto mundial que está causando el proyecto desarrollado en su isla y se sienten orgullosos de ello.

Rubén H. Morales, ingeniero agrónomo residente en El Hierro, tiene claro que este proyecto “es positivo para la isla e incluso para el mundo, si somos capaces de darnos cuenta de que es posible producir energía de forma limpia”. A punto de disfrutar de su nueva paternidad, destaca que la utilización de energías renovables nos permitirá “conservar el mundo tal y como lo conocemos para las futuras generaciones”.

También los que viven fuera observan su isla con orgullo. Uno de ellos es Fabián Hernández. Herreño de nacimiento, vivió toda su infancia en el pequeño pueblo pesquero de La Restinga, del que tuvo que emigrar para poder estudiar una carrera universitaria. Hoy vive en Málaga, pero aún se siente piñero (gentilicio del municipio de El Pinar al que pertenece su pueblo) y se emociona al ver cómo el nombre de la tierra que añora resuena por todo el mundo. “Me hace ilusión. Gracias a este proyecto se conoce el nombre de mi isla y su ubicación”.

Pero pocos son tan conscientes del impacto que ha causado la central en todo el mundo como Juan Manuel Quintero, responsable del proyecto y consejero delegado de Gorona del Viento, empresa que gestionará la central. Quintero considera que la atención mundial recibida “es un reconocimiento” pero también “supone una mayor presión”, ante la que “no nos podemos relajar”. Reconoce que en un principio se vieron desbordados ante la avalancha de medios de comunicación, tanto nacionales como extranjeros: “no estábamos preparados para dar el volumen de información que nos pedían”. Pero no fue hasta una conversación con Juan Verde, asesor y mano derecha de Barack Obama, cuando realmente se dio cuenta del impacto que estaba causando el proyecto que tenían entre manos. “Nuestra idea inicial para dar publicidad al proyecto era utilizar la marca Canarias como reclamo, pero nos dijeron que en EE.UU. poca gente conocía las islas, sin embargo, sí que conocían el proyecto”. De la noche a la mañana, un proyecto ambicioso pero de carácter local, se había convertido en un referente mundial, algo que, según reconoce Quintero, les “asustó un poco”.

Mientras algunos herreños vinculados a la central, como Juan Manuel Quintero, sufren la vorágine en la que se han convertido sus vidas en los últimos años, el resto sigue llevando su vida a su propio ritmo. Sin dejarse cegar por este momento de fama, los bimbaches continúan paso a paso construyendo su propia historia. Un pueblo duro, terco como pocos, recio y a veces altivo, que no bajó la cabeza ante Neptuno, que se enfrentó a Eolo y salió por segunda vez victorioso, y que en batallas más mundanas, superó el olvido de aquellos que ostentan el poder y se levantó orgulloso, mostrando al mundo de lo que es capaz el hombre, de lo que es capaz el mar, de lo que es capaz el viento. Un pueblo que aprendió del baile y que gracias a él verá iluminadas sus calles, sus plazas y sus hogares con una luz que iluminará el mundo.

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Comments
4 Responses to “El baile del viento”
  1. Manolo Pío dice:

    Querido Teguayco: Te felicito por tu artículo y por el contenido del blog. Debo confesarte que este artículo me ha llegado a emocionar. Tratar un tema científico desde el punto de vista de las personas entrevistadas que respiran humanidad por los cuatro costados en harto difícil. De ahí mi cordial felicitación. Me alegro mucho lo bien que te encuentras y las cosas que estas haciendo. Y sobre todo que tengas a “TU” isla siempre presente. Un fuerte abrazo.
    MANOLO PÍO

  2. Misel Álvarez dice:

    Me ha emocionado ver que un amigo con el que he jugado, reido, llorado, pescado, bañado y tantas cosas que esa época de la vida, conocida como infancia nos hace vivir, sigue preocupándose con objetividad y rigor de las cosas de este su terruño, saludos cordiales amigo Teguayco, un abrazo fuertísimo desde La Restinga, tu pueblo…, GRACIAS

  3. David el pelu dice:

    Estoy de acuerdo en que es una instalación revolucionaria, pero parece que no se ha hecho todo bien ya que los depósitos llevan agua destilada que cuesta energía y que además se pierde por evaporación en el depósito superior. A parte de que no es posible redimensionarla para atender a un posible crecimiento de la demanda industrial (que consume el 45 % de la electricidad en España http://www.ecologistasenaccion.org/article17378.html).

    De todas formas, espero que salga bien y sirva como experiencia para el futuro.

    • teguayco dice:

      Efectivamente, la conducción de agua y los depósitos no son ampliables de forma modular. Sin embargo el plan prevé el aumento del consumo y se cuenta con posibles modificaciones que se harán en base a la demanda prevista en el año 2.030. Por ejemplo, el aumento de la capacidad del depósito superior.

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